junio 30, 2015

MENDOZAPISTA

Automovilismo en MENDOZA

Auténtico y sin filtros

Juan María Traverso estuvo en el Zonal Cuyano y el GP Vendimia. El Flaco analizó la problemática de los zonales. “Dirigente que no sabe ganar plata se tiene que ir”, disparó.

automovilismo.jpg_35960795

 

La gente lo rodea, le pide autógrafos y fotos. Se acercan algunos pilotos y buscan asesorarse de determinadas cuestiones deportivas. De a poco el Flaco va encarando para la sala de prensa, donde junto con un grupo de colegas y muy distendidos comienza una charla imperdible.

Enciende su primer Parliament y sin rodeos sentencia: “Los mendocinos son mejores que los sanjuaninos, los sanjuaninos que los riojanos y así sucesivamente. Desde que tengo uso de razón, en los deportes y en todo lo demás pasan estas boludeces. Otra cosa que les pifiamos los argentinos en general es ningunear lo propio. Por ejemplo vos me decís a mí ‘yo vi que en Ramallo ustedes tienen una barranca y pasa el río Paraná enfrente’ y yo te digo, ‘pero a mí que me importa, me tiene podrido el río de mierda ese. Y después yo a vos te digo, mirá la cordillera que tenes y vos me decís ‘ya me tiene cansado’. Lo mismo hacemos con los autódromos y otras cosas”.

“Con todos esos problemas de identidad que yo te planteo unificar categorías mendocinas, sanjuaninas y puntanas se hace difícil. No es que no se juntan porque los autos de allá son diferentes a los de acá, en realidad es por la pelotudez esa que muchos tienen en la cabeza”, agrega.

“Hace muchos años los zonales se unían y creaban categorías gigantescas. La Fórmula Entrerriana era diez veces más grande que la Nacional, donde corría mi amigo Cachi Scarazzini y de donde nunca tendría que haber salido. Eso era producto de la unión de la zona para unificar un reglamento. Fue tan notorio que se metieron a destruirla modificando el reglamento y ahí desapareció la paridad, se encareció y fue a parar todo a la mierda”, explica el cinco veces ganador del GP Vendimia.

Es momento de encender el segundo pucho y el Flaco sigue mostrando su sabiduría: “Estas  categorías si se unen, si tienen un solo reglamento, si los dirigentes trabajan en bajarles los costos y si compiten en las tres provincias se van a sumar una gran cantidad de espónsores que les interesa que vos corrás en otros lugares. No invento nada, simplemente voy en el tiempo para atrás y hablo de cuál fue la época de oro de los zonales. Son boludeces, hermano, como no unifican y hacen un súper campeonato. La forma de bajar los costos es muy simple”.

“Un dirigente puede saber mucho de automovilismo, pero si no sabe ganar plata se tiene que ir. Es lógico, porque como no sabe, al dinero lo gana como puede, entonces para llevarse diez mangos al piloto la goma le cuesta el doble”, explica.

“El automovilismo básicamente es un negocio, donde también se mezcla el que verdaderamente sabe mucho de técnica, entonces se opone a un reglamento simple, porque él gana y hace diferencia con algo complicado. Pero en ese caso lo tenés que parar en seco y decirle que con cualquiera de los dos reglamentos va a ganar diez pesos, pero con uno va a trabajar menos”, aduce el ídolo de Ramallo, a lo que agrega: “En los zonales el piloto sigue siendo más importante que el auto. Si permiten ellos o los dirigentes que la tecnología los desplace, lo único que van a lograr es que no vaya nadie a verlos”.

“Desde lo técnico, por un lado se tienen que desarrollar cosas originales del auto y por otro, de acuerdo a la potencia que quiere tener cada categoría es el auto que debe poner en pista. El TC2000 de mi época tenía un presupuesto enorme, podía comprar la mejor goma del mundo pero pusimos la Fate maxi radial de calle. Era difícil, entonces desarrollamos el auto para esa goma. Hoy hacen al revés, traen la mejor goma del mundo, que sale un huevo. Que corran con el neumático que viene original el auto y si tienen 400 caballos tienen un pedal hermoso al medio. Que lo pisen fuerte y listo”, dijo ante la risa generalizada.

Se prende el tercer cigarrillo y la charla tiende a finalizar, aunque antes y con cierta nostalgia le dedica algunas palabras al desaparecido autódromo General San Martín: “Fue la obra civil más importante durante toda una década el autódromo de Mendoza. Era un circuito fascinante, con muchos secretos y estrategias. Un autódromo inigualable”.

Nota realizada por Franco Ballabriga / Ovación.