diciembre 19, 2016

MENDOZAPISTA

Automovilismo en MENDOZA

Un rally que comenzó por accidente

Por primera vez en 39 ediciones, las nueve últimas realizadas en Sudamérica, el mundialmente conocido rally Dakar pasará por territorio paraguayo. De hecho, el suelo guaraní será su punto de partida, lo que significa que todos los pilotos que buscarán vencer al rally raid más difícil del planeta estarán en Paraguay.

Pero, ¿qué es el rally Dakar? ¿Porqué se denomina así? ¿Cómo comenzó este desafío automovilístico que alguna vez también fue conocido como el rally París-Dakar?

Sabine competía en la categoría motos. Foto: AFP.

Antes de adentrarnos a lo que será propiamente la edición 2017, repasemos la historia, esa que cuenta que todo comenzó en el año 1977, cuando el ya fallecido corredor de motos francés Thierry Sabine se perdió en el desierto de Ténéré (República del Níger) durante el rally Abidjan-Niza.

Sí, el piloto que entonces tenía 28 años e iba en cuarto lugar a bordo de una Yamaha XT 500 se equivocó de camino y se dirigió hacia el este, perdiéndose en una zona de pequeñas montañas. Lo encontraron luego de dos días, entre otras cosas, gracias a su instinto de supervivencia.

“Me doy cuenta de que mi situación es incómoda, difícil. Dos días después no tengo ni brújula ni reloj, que se estropearon en una caída mientras trataba de hallar la ruta perdida. […] Son ya dos días y dos noches perdido en el desierto, bajo un sol que comienza a hacerme perder la razón. La total ausencia de sombra es una sensación opresora, que engendra un sentimiento parecido al de la claustrofobia. Entonces decido alejarme de mi moto. En calcetines y succionando las piedras para provocarme saliva, comprendo que mi vida vale cada vez menos. Y es entonces cuando prometo que si salgo con vida de esta experiencia barreré cuanto de superficial contenga mi existencia”, relataba en su libro “París-Argel-Dakar”.

Sabine fue hallado por el propio organizador de aquel rally, Jean-Michel Siné, que desde su avión vio la cruz formada con piedras que el piloto hizo para que lo vieran desde arriba. Y, así como dejó una huella en la arena, el desierto hizo lo propio con él.

“El desierto me marcó profundamente y desarrolló en mí un instinto y una sensibilidad muy particulares. Sobre todo, unos deseos insuperables de volver”, reconocía, aunque advirtiendo que “desde luego, ¡jamás volveré solo!”.

Así, Thierry Sabine regresó a Francia “fascinado por los paisajes” que irónicamente lo torturaron durante dos días y le habló a sus amigos y colegas del territorio virgen que había descubierto. No pasaron dos años exactos y el primer desafío ya era una realidad: el rally comenzó en la plaza del Trocadero (París, Francia), pasó por Alger (Argelia), Agadez (Níger), Bamako (Malí) y terminó en Dakar (Senegal).

Bajo el lema de “Un desafío para aquellos que parten. Un sueño para quienes se quedan”, el 26 de diciembre de 1978 partieron 182 vehículos con el objetivo de recorrer 10.000 kilómetros de terreno desconocido en dirección a Dakar.

 

Solo 74 máquinas de las que partieron de la plaza del Trocadero superaron las 16 etapas y llegaron a la meta, consagrándose como los históricos primeros campeones los franceses Alain Geneister-Joseph Terbiaut en autos (Range Rover) y Cyril Neveu en motos (Yamaha).

A partir de entonces, el rally Dakar comenzó a ganar terreno, a convertirse en la prueba motor a la que todos los pilotos querían desafiar.

En la edición de 1983, al pasar por el desierto de Ténéré, “la caravana se ve atrapada en una interminable tempestad de arena que desorienta a una cuarentena de pilotos. Y los más perdidos invierten cuatro días en encontrar el camino. La leyenda se pone en marcha”, se lee con destaque en Dakar.com.

Trágico final

Tres años más tarde, el 14 de enero de 1986, el rally más duro del mundo comenzaba a escribir las trágicas páginas de su historia, de la peor manera. Fallecía nada menos que su creador Thierry Sabine, junto al cantante francés Daniel Balavoine, la periodista Nathaly Odent, el piloto François Xavier-Bagnoud y el técnico de radio Jean-Paul Le Fur.

Iban a bordo de un helicóptero que se vio envuelto en una tormenta de arena y terminó estrellándose contra una duna de 30 metros de altura. El piloto intentó huir de la tormenta siguiendo las luces de los faros de un coche que pasaba por allí, pero no se dio cuenta que dicho vehículo estaba subiendo la duna con la que acabaron estrellándose.

Completamente destruido quedó el helicóptero que trasladaba Sabine. Foto: AFP.

A pedido del propio Sabine, que incluso se lo hizo prometer a su novia Susann Fournais (pintora danesa), sus cenizas fueron esparcidas en el desierto de Ténéré, donde igualmente se colocó por un árbol una placa en memoria del creador del rally Dakar.

Pero, lejos de que dicha tragedia marcara el final de la ya afamada competencia, el padre de Thierry (Gilbert Sabine) y su amigo y coorganizador del rally (Patrick Verdoy, que de no ser porque Thierry le pidió que cediera su lugar al cantante Balavoine, debía estar en ese helicóptero), decidieron tomar la posta y continuar.

Aquella edición del Dakar terminó con Verdoy rompiendo en llanto y diciendo, mientras miraba al cielo, “¡lo hicimos!”.

Al año siguiente se unió a la exnovia de Sabine para organizar una nueva edición. Sin embargo, por problemas con Gilbert Sabine ambos fueron despedidos de la compañía “Thierry Sabine Organization”.

Pero no se rindieron. Fundaron su propia productora de eventos, llamada “Azalai”.

Susann Fournais sabía que su novio tenía un sueño: traer el Dakar a Sudamérica, y en su afán de honrar su memoria, trabajó junto a Verdoy y la ESA (Exploration Society of America), cuyo presidente Michel Jean-Pierre se ofreció a pagarles para organizar la ruta.

Durante dos meses recorrieron Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú, Chile y Argentina, trazaron la ruta, pero debieron anular el recorrido por el territorio venezolano, ante la oposición de los ecologistas de aquel país. “Fue extraordinario descubrir tanta belleza y paisajes tan diversos”, decía Fournais en entrevista concedida al diario “La Tercera” de Chile.

Para complicar más el nuevo desafío que tenían en frente, unos días antes de la largada ESA les comunició que estaba en quiebra, faltando aún 350 mil dólares para organizar el rally. Verdoy y Fournais sabían que ya no había marcha atrás, los pilotos estaban listos, por lo que regalaron el libro de ruta (roadbook) de la carrera con ayuda de las federaciones de cada país.

La que sería la primera versión de un Dakar sudamericano comenzó con 71 tripulaciones, de las cuales 31 llegaron a la meta en Buenos Aires, en mayo de 1988. La historia no se repitió en los años siguientes porque en 1990 “Azalai” se desmanteló. Patrick Verdoy y Susann Fournais decidieron tomar caminos diferentes.

Mientras tanto, entre Europa y África seguía disputándose el rally Dakar, conocido en ese entonces como “París-Dakar”. En la edición de 1991 comenzaba a escribirse la historia de quien, con el correr de los años, se convertiría en el “Monsieur Dakar”.

1991, el año en que la leyenda del “Monsieur Dakar” comenzó.

Luego de tres años de haber desafiado por primera vez al desierto, Stéphane Peterhansel conquistaría el primero de sus 12 triunfos, para ser el más laureado de la historia del rally Dakar. En las ediciones de 1991, 1992, 1993, 1995, 1997 y 1998 ganó en la categoría motos. Luego, pasó a la categoría autos para consagrarse campeón en 2004, 2005, 2007, 2012, 2013 y 2016.

La edición del 92 estuvo marcada por el hecho que, por primera vez, el rally recorría África de norte a sur. Fue el París-El Cabo, que contó con 22 etapas, 10 países visitados y 12.427 kilómetros de trazado. El francés Hubert Auriol se convirtió aquí en el primer piloto en ganar el Dakar en las categorías motos (1981 y 1983) y autos (1992).

En el 95, por primera vez la largada se realiza en España y no en Francia. En el 2000, el destino final no fue en Dakar sino en El Cairo, a los pies de las pirámides de Gizeh. Al año siguiente, la alemana Jutta Kleinschmidt hacía historia al convertirse en la primera mujer en ganar el rally. Lo hizo en la categoría autos.

Amenaza terrorista

Tras 29 ediciones ininterrumpidas, la organización del rally más duro del planeta, ya con Etienne Lavigne a la cabeza, se veía obligada a suspender la edición 2008, apenas días antes de la largada.

¿El motivo? Cuatro franceses y tres militares mauritanos fueron asesinados días antes, al tiempo que el Ministerio de Relaciones Exteriores de Francia recomendó no viajar a Mauritania, por donde debía pasar el rally, ante amenazas terroristas que tenían como blanco el evento motor.

Lamentablemente, tres semanas después un atentado en Nouakchott, capital de Mauritania, confirmó la información que manejaba el gobierno francés.

Etienne Lavigne, que por entonces ya era director del Dakar, tras el anuncio de la cancelación de la 30ª edición. Foto: AFP.

Cruzando el charco

Ante esta difícil realidad, y por temor a que se repitiera al siguiente año, la organización del Dakar tomó una decisión que cambiaría para siempre la historia de este afamado rally y cumpliría, aunque no de forma intencional, el sueño de Thierry Sabine: Llegar a Sudamérica.

La edición 2009 incluyó los países de Argentina y Chile, comenzando y terminando en Buenos Aires. De 217 motos, 25 cuadriciclos (quads), 177 autos y 81 camiones, con pilotos de 49 nacionalidades diferentes, llegaron a la meta 113 motociclistas, 13 pilotos de quad, 91 equipos de coche y 54 de camión.

El evento fue todo un éxito, porque Sudamérica enamoró a los organizadores con el entusiasmo y fanatismo del público que arropó a los competidores. Los hizo sentir como en casa. Tanto, que desde entonces el Dakar, de aquella ciudad africana ya solo tiene el nombre.

Hasta el 2016 ya fueron cuatro los países sudamericanos visitados: Chile, Perú, Bolivia y Argentina, siendo este último el único país que estuvo presente en todas las ediciones realizadas en este continente, el tercero con más presencias por detrás de Senegal y Francia y que volverá a ser el punto de llegada del Dakar 2017.

Una edición más que especial para los paraguayos, pues tras varios años soñando con que el rally más prestigioso del mundo pase por esta tierra de tradición automotor, que tiene al “Transchaco Rally” como su prueba más dura, el evento que ideó Sabine pisará suelo guaraní.

Pero esa historia la contaremos mejor en la próxima publicación…

Nota. La Nacion / Paraguay.